Introduciéndome – Valerotica

Maridaje: The Weeknd – The Morning

No espero encontrar el amor entre sábanas. Hay días en donde simplemente tengo ganas. Me gusta que me toquen, suave, lento, despacito y con cuidado, hasta que mis poros están tan abiertos que exudan deseo, ahí es cuando cualquier hombre debería de entender que debe besarme sólo una vez más y luego empezar a quitarme la ropa interior, mojada de tanto que ya hemos jugado. Lamentablemente he encontrado pocos hombres que entienden de sexo, los más son unos brutos neandertales con una fijación excesiva en la penetración precoz y el placer inmediato. Los menos, son aquellos que entienden que a una mujer hay que cortejarla hasta la cama.

No me gustan los hombres que se andan con rodeos mucho tiempo, si me quieres besar, mírame a los ojos y decídete. Me parece que hemos jugado tanto con el romance, que hemos perdido de vista el placer. No están peleados, pero tampoco son inseparables. Hay un momento en donde nosotras debemos de entender que para ellos, el sexo puede ser sólo sexo. ¿Por qué no jugar con las mismas reglas?  La respuesta de muchas de ustedes será: porque nos enamoramos. Lo entiendo, lo comparto, pero creo que nos estamos perdiendo de la mitad del pastel cuando les damos el poder a los hombres de ser los únicos que pueden no involucrar los sentimientos en la cama.

Para las mujeres, este espacio será para explayarme sexualmente, al pene le llamo pene, a la vagina: vagina, al sexo: sexo, al amor: amor y a los hombres, pues para ellos tenemos una cantidad inmensa de adjetivos que, estamos de acuerdo, aplican a los cerdos, bastardos, engañadores, cabrones, hijos de su tal por cual, pero, sin duda alguna, muchas veces vale la pena poner el corazón en la raya por los malditos. Aunque sea sólo por una noche.

Para los hombres: no sean ustedes tan cortos de mente, imbéciles, desesperados y recuerden que nosotras somos ese helado tan deseado que se está derritiendo (sí, muchas veces por ustedes), pero es responsabilidad masculina lamerlo, quererlo, desearlo y, por supuesto acabárselo. Yo pido que me laman, que me besen, que me deseen, que me pidan hacer cosas que no se atreverían a hacer con sus esposas, novias o pretendientes. Prometo no demostrar que me estoy enamorando, por el bien de ambos.

No puedo asegurar  que habrá café en todas ellas (lo siento por el leif motiv del blog). Lo que les aseguro es que pasarán un buen rato conmigo, si es que me aguantan el paso (guiño, guiño) y los dobles sentidos.

Encuéntrame en Twitter como @valerotica

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s